De un deseo a una realidad en el fondo de casa

Todo comenzó con un gesto de amor hacia mi sobrina, Celeste. Recuerdo verla con esas ganas inmensas de explorar el mundo, intentando ponerse de pie por primera vez. En ese momento, supe que quería regalarle algo que respetara su ritmo: un cubo Pikler.

Primer prototipo de cubo Pikler

Sin embargo, al investigar el mercado uruguayo, me encontré con una realidad difícil: los costos eran tan elevados que el acceso a materiales de pedagogías activas parecía un privilegio inalcanzable para muchas familias. Fue ahí cuando nació esa chispa que nos cambió la vida: «Yo lo puedo hacer».

Con unos pocos materiales que mi esposo, Matias, tenía en el fondo de nuestra casa, nos pusimos manos a la obra. Ese primer cubo, aunque rústico, fue el comienzo de todo. Desde entonces, aquel diseño inicial ha pasado por mil mejoras técnicas, pero la esencia sigue siendo la misma: crear con propósito y con las manos.


Quiénes somos

Soy Noelia, mamá de Sophie, y médico de profesión. Esta marca no solo lleva el nombre de mi hija, quien es nuestra mayor inspiración, sino que nace de la convicción de que el desarrollo motor y la autonomía son pilares fundamentales en la salud infantil.

Junto a Matias, mi esposo y compañero de equipo, convertimos nuestra pasión en un emprendimiento familiar. Unimos la precisión técnica del taller con mi mirada desde la medicina y el neurodesarrollo para ofrecer algo que realmente aporte valor a cada hogar.

Familia Sophie

Nuestra Misión

En Sophie – Juguetes Montessori, creemos que el amor y la calidad no deberían estar reñidos con la accesibilidad.

  • Hecho a mano: Cada rampa, cubo y triángulo está fabricado artesanalmente, cuidando cada detalle y lijado.
  • Precios justos: Trabajamos para que el mobiliario Pikler y Montessori sea una realidad posible para todas las familias en Uruguay.
  • Ciencia y Crianza: Aplicamos nuestro conocimiento sobre el desarrollo infantil para que cada objeto sea una herramienta de aprendizaje seguro.

Gracias por ser parte de este sueño que empezó en un patio y hoy llega a las manos de tantos pequeños exploradores.